Indice de la serie: ¡Acampemos! La serie

  1. ¡Acampemos!
  2. ¡Acampemos! ¿Sabes hacer fogatas?
  3. ¡Acampemos! Primero comer que ser cristiano

Era una madruga de noviembre, dormía en mi sleeping, por alguna razón abrí los ojos. Sobre de mi estaba una de las más hermosas vistas que tenido. Un cielo inmenso, despejado y sumamente estrellado ¡Había una cantidad incontable de estrellas! Grandes y pequeñas. Entre todas ellas distinguí la forma de la Constelación de Orión.

Esa noche habíamos acampamos en una formación rocosa cerca de la cima del Cerro de Fraile en Tapalpa, Jalisco.  Los intrépidos aventureros eramos solo dos: Marco, quien hoy es mi compadre y por supuesto uno de mis mejores amigos desde hace años y yo. Nadie más.

Ese fin de semana fue el epítome de la expresión: viajar ligeros. No llevábamos casa de campaña solo sleepings y un improvisado pero efectivo equipo de acampar. Pasamos dos noches en Tapalpa, la primera en el mencionado lugar y la segunda en la entrada a El Salto del Nogal. Caminamos unos 18 Km durante el fin de semana, sin duda una gran aventura.

Pocas cosas en este mundo me relajan tanto como una buena acampada. Ciertamente me ha tomado mi tiempo aprender y pagué mi aprendizaje con mucha incomodidad.

No es el lugar, es la compañía. Acampar con amigos siempre es un gran aventura, no importa si son canes o humanos; compartir con ellos una buena acampada es genial

 

Comments